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El
funcionamiento de
la radio
resulta actualmente muy sencillo. Los sonidos
captados por los micrófonos, que están en la sede
de la emisora, viajan hasta tu casa convertidos en
señales electromagnéticas. Para ello, primero van
desde la emisora hasta una antena, en la cual
producen una variación eléctrica, que finalmente,
gracias a un transformador eléctrico que la
reproduce y magnifica, llega hasta tu casa. Una
vez allí, otra serie de componentes que están en
tu radio receptor la transforman nuevamente en
sonido, para que disfrutes tus canciones y
emisoras favoritas. |
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Básicamente hacen falta tres
tipos de componentes para que podamos escuchar
la radio:
Sistema de Emisión: ubicado en la estación
de radio. Allí los sonidos emitidos son
transformados en impulsos eléctricos, que viajan
hasta la antena de la emisora.
Sistema de Transmisión: ubicado lejos de la
emisora y preferiblemente en lugares altos o
despejados. Allí se amplifica la señal original y
a través de ondas invisibles viajan por el aire
hasta llegar a cada hogar. Hay que destacar que
cada emisora tanto FM como AM tiene su propia
frecuencia; es decir, su propio código para captar
y enviar las vibraciones. Por ello, sólo
escucharás una emisora en cada punto del dial de
tu radio receptor. De lo contrario, todas las
emisoras se mezclarían en tu radio sin que
pudieras escuchar bien ninguna.
Sistema de Recepción: que no es otra cosa
que cada aparato de radio. Así como el micrófono
convierte en electricidad el sonido, las cornetas
o parlantes hacen exactamente lo contrario.
Convierten o transforman los impulsos eléctricos
en sonido. Para ello, al igual que nuestro oído,
se basan en la intensidad (agudos o graves) de
cada impulso eléctrico y lo decodifican. |