Sudáfrica
| |
|
|
|
En un primer viaje a África, empezar por
Sudáfrica no es una mala elección: las infraestructuras están
mejorando constantemente, el clima es agradable y es el marco idóneo
para contemplar la fauna africana. Pero quien aspire a comprender
el
país deberá conocer los diversos aspectos que lo conforman, y no todo
es de color de rosa. La pobreza sigue coexistiendo con la riqueza, la
pandemia del Sida es devastadora y la violencia sigue siendo un grave
problema. Es necesario tomar algunas precauciones como no mostrar
dinero ni objetos de valor; ser precavido a la hora de utilizar los
transportes públicos y en las estaciones de tren; y tener presente que
los robos de coches y los atracos a mano armada suponen un riesgo en
algunas partes del país. Sin embargo, estos aspectos negativos se
compensan con el orgullo y esperanza que se respira en todas las
comunidades (ricos y pobres, blancos y negros), especialmente en la
manera que Sudáfrica ha salido a flote de la pesadilla del Apartheid. |
|
|
Ciudad del Cabo
Al igual que las demás ciudades sudafricanas, Ciudad
del Cabo es ambivalente, europea y africana, una mixtura de ambos
mundos. Pero indiscutiblemente es una de las ciudades más bellas del
continente. Ciudad del Cabo, el asentamiento más antiguo de Sudáfrica,
está dominada por el monte Mesa, de 1.000 m y cima plana, y a escasa
distancia pueden realizarse excursiones, visitar los viñedos y bañarse
en las playas. Tiene fama de ser una ciudad abierta y de ambiente
relajado, y tal vez la más segura de África para los visitantes.
El centro de la urbe se extiende al norte del monte
Mesa y es sorprendentemente exiguo. La zona central, denominada City
Bowl, acapara los puntos más atractivos de la localidad. El
castillo de Buena Esperanza fue edificado entre 1666 y 1679 y es
una de las construcciones de mayor antigüedad del sur del continente.
El Museo Surafricano, aunque un tanto pasado de moda, merece
una visita, tiene numerosas vitrinas llenas de animales y dioramas de
dinosaurios. Entre los objetos de civilizaciones indígenas, figuran
llamativas muestras del arte de las comunidades san (bosquimanos). El
District Six Museum es un emplazamiento sencillo dedicado a los
residentes de la otrora vibrante comunidad que fue arrasada por las
excavadoras. El muelle de Victoria y Alfred se encuentra al
norte del centro. Orientado descaradamente al turista, pero sin la
pulcra artificialidad de similares remedos de puertos, es un lugar
interesante, repleto de restaurantes, bares, locales de música,
tiendas y un nuevo acuario. Los establecimientos cierran tarde,
así que se puede ir a cualquier hora.
|
El teleférico del monte Mesa es una atracción
obvia y popular, pero imprescindible. Cuando el cielo está despejado,
las vistas desde la cumbre son sublimes; se pueden realizar
excursiones por la cima, en especial en primavera, cuando las plantas
florecen. Alberga damanes de roca, criaturas semejantes a un roedor,
pero cuyo pariente más cercano es el elefante. El jardín botánico
Kirtenbosch, en la ladera este del monte Mesa, está dedicado a las
plantas endémicas. La isla de Robben (o Seal), sirvió de cárcel a los
presos políticos hasta la caída del Apartheid; su residente más famoso
fue Nelson Mandela.
Garden Route
Muy promocionada, la Garden Route (Ruta de los Jardines) discurre
por un precioso tramo de costa en la provincia del Cabo
Occidental. |
|
|
La estrecha llanura costera contiene una gran
extensión boscosa, bordeada por lagunas que se extienden tras una
barrera de dunas y playas de arena blanca. La Garden Route cuenta con
zonas de bosque autóctono (con cladrastis lutea gigantes y
flores silvestres), así como con plantaciones de eucaliptos y pinos.
Es idóneo para la práctica de deportes acuáticos y goza de un clima
agradable durante todo el año. A lo largo de la ruta, están
diseminados algunos complejos inmobiliarios, pero es preferible
encontrar alojamiento en un albergue. Descuellan por su tranquilidad
las bahías de Mossel, Herold y Buffalo.
Parque Nacional Kruger
Es uno de los parques naturales más célebres del mundo,
figura entre los más grandes y antiguos: está a punto de cumplir el
siglo de existencia. Aquí pueden verse los cinco grandes
(leones, leopardos, elefantes, búfalos y rinocerontes), así como
guepardos, jirafas, hipopótamos y toda clase de antílopes y animales
de menor tamaño. Aunque la mayoría de las personas han visto especies
africanas en el zoológico, nunca se exagera al afirmar lo
extraordinario y diferente que es contemplar estos animales en su
entorno natural. Sin embargo, el Kruger no ofrece una experiencia
salvaje, ya que está muy organizado y es muy accesible y popular.
El parque abarca 350 km junto a la frontera con
Mozambique, con una anchura media de 60 km. Alrededor de dos mil
kilómetros de carreteras recorren su interior, de modo que incluso los
fines de semana y durante las vacaciones escolares es posible estar
solo y contemplar lo que aparece ante la vista. Los principales puntos
de entrada son Skukuza y Nelspruit, ambas localidades a un día en
coche de Johannesburgo. El alojamiento suelen ser unas cabañas bien
acondicionadas, gestionadas por la Dirección de Parques Nacionales de
Sudáfrica. Las instalaciones varían desde comunales y básicas hasta
privadas y con aire acondicionado.
Drakensberg
La imponente Drakensberg (montaña del Dragón) es un
macizo de basalto que marca la frontera con Lesoto. Aunque se sabe que
está habitada desde hace miles de años (cuenta con numerosos enclaves
con pinturas san ), en las últimas décadas algunas de sus
cumbres y rocas sólo han sido pisadas por europeos. Gran parte de la
cordillera está integrada en diversos parques nacionales, de los
cuales el más espectacular es el Royal Natal National Park. La
frontera sur del mismo está formada por el Anfiteatro, un
acantilado de 8 km que, si visto desde abajo resulta imponente, más
aún desde arriba. Aquí se precipitan en una caída de 850 m las
cascadas Tugela en cinco tramos; el más alto suele helarse en
invierno. La zona cuenta con magníficos senderos de interés natural
l, la flora es rica y variada y las opciones para practicar
escalada son innumerables. Bergville es la base desde donde
visitar Royal Natal. Se puede llegar hasta allí en taxi-microbús desde
Ladysmith. |