Webcam desde Chile: Santiago de Chile - Chile
Chile
Santiago de Chile
La capital de Chile, Santiago, es inmensa y se extiende sin cesar, encaramándose por las laderas de las montañas. No obstante, el centro es abordable y relativamente pequeño (una zona vagamente triangular limitada por el río Mapocho). Es una urbe con grandes avenidas y plazas, bordeadas por edificios públicos e iglesias rodeadas por parques; aunque no se libra de los atascos y de la polución. La Virgen María guarda la ciudad desde el pico de 860 m del Cerro San Cristóbal, parte del área recreativa del Parque Metropolitano.
Entre las atracciones de Santiago cabe destacar el colorista mercado central, el centro histórico de la plaza de Armas, el paseo Ahumada (de carácter peatonal y frecuentado por músicos callejeros y vendedores ambulantes) y el enorme palacio de la Moneda, de estilo colonial tardío, casa de la moneda antes de convertirse en residencia presidencial.
La urbe posee numerosos museos, como el magníficamente restaurado Museo Precolombino y el Museo de Santiago de Chile, que documenta el presente de la ciudad mediante dioramas y reconstrucciones. El palacio de Bellas Artes se inspira en el Petit Palais de París y presenta una estupenda colección de arte europeo y chileno.
La mayoría de alojamientos económicos de Santiago se sitúan en el sórdido sector próximo a la estación de autobuses del Norte. Los establecimientos de más categoría pueden encontrarse en la zona central limitada por las avenidas Balmaceda y General OHiggins (conocida popularmente como la Alameda). Abundan los restaurantes, especialmente en torno a las terminales de autobús, los paseos peatonales, la Alameda y la plaza de Armas. Bellavista, conocido como el barrio Parisino, es una de las áreas más animadas de la ciudad, con incontables restaurantes étnicos y una activa feria artesanal los viernes y sábados por la tarde.
Valparaíso
Valparaíso, situada a 120 km al noroeste de Santiago, es el principal puerto chileno y la segunda ciudad en importancia. A pesar de sus dimensiones, es la urbe más característica del país y la más enigmática de América del Sur. Ocupa una estrecha franja de tierra entre el litoral y las colinas vecinas. Se compone de un centro con sinuosas calles adoquinadas, dominado por acantilados y arrabales encaramados en la colina, a los que se accede mediante un funicular y a través de escaleras. Se trata realmente de una auténtica encrucijada difícil de conocer al completo. Ello propicia la realización de laberínticos paseos sin rumbo y en funicular. Los museos de Historia Natural, Bellas Artes y Marítimo son muy célebres. También destaca el muelle Prat, una animada zona comercial recientemente restaurada.
Viña del Mar
El primer complejo turístico de Chile se halla a tan sólo 10 km al norte de Valparaíso y se le conoce popularmente como Ciudad Jardín, a causa de su cuidadísimo paisaje subtropical de palmeras y plataneros. Las carretas tiradas por caballos pasean delante de bellas mansiones de finales del siglo XIX situadas junto al río. Entre sus otros atractivos, destacan las playas de arena blanca, numerosos parques y notables museos instalados en casonas restauradas. La urbe acoge, asimismo, el Jardín Botánico Nacional de Chile, con 61 hectáreas de plantas endógenas y exóticas.
La Serena
La ciudad costera de La Serena, de gran importancia histórica y económica, es una de las poblaciones poscolombinas más antiguas de Chile. La plata, el cobre y la agricultura de la región eran tan importantes que la localidad poseía su propia casa de la Moneda. Actualmente, La Serena conserva su aspecto colonial y está amenazando la supremacía de Viña del Mar como primer enclave turístico del litoral. Aparte de sus hermosas playas, sobresalen diversos museos, numerosos pueblos pintorescos y viñedos en sus alrededores.
Parque Nacional Puyehue
Situado en el hermoso Distrito de los Lagos, el Parque Nacional Puyehue se ha convertido en el espacio protegido más popular de Chile. Con una extensión de 107.000 hectáreas, incorpora zonas montañosas con bosques frondosos y paisajes volcánicos. Las densas arboledas sirven de escondrijo al puma, al singular pudú (un ciervo en miniatura) y a una prolífica fauna avícola, que incluye el pato de torrente de Chile.
Las pistas naturales, las vistas de los lagos, los complejos deportivos de invierno, los balnearios, las cascadas y algunas de las plantas más insólitas del país, en particular la nalca, con sus hojas en forma de parasol, y el ulmo, con sus múltiples troncos, son algunas de las muchas curiosidades que atraen a los visitantes.
Puerto Montt
Fundada por colonos alemanes a mediados del siglo XIX, Puerto Montt está considerada una de las urbes más importantes del sur de Chile. Presenta una arquitectura de estilo centroeuropeo, con puntiagudos tejados de madera y balcones ornamentados. La catedral, en la plaza principal, es el edificio más antiguo de la localidad (data de 1856). Puerto Montt es el centro de transportes y el punto de acceso hacia el Distrito Meridional de los Lagos, la isla de Chiloé y la Patagonia chilena. El vecino puerto de Angelmó, con su destacado mercado de artesanía, y la isla de Tenglo, conocida por sus sabrosos pescados y mariscos, ofrecen una temperatura más templada.
Los Salares del Altiplano
Recorrer los hermosos parajes del altiplano chileno es enfrentar una travesía en una tierra solitaria, marcada por la presencia de impresionantes salares plagados de flamencos y otras aves que sorprenden por su belleza y adaptación a la altura.
Para llegar a estos parajes hay que subir en vehículo tracción 4 ruedas desde Calama, hacia el paso fronterizo de Ollagüe. Es muy importante llevar alimentos, agua y bencina para dos días y así poder sobrellevar un camino de tierra con mucho viento y donde no existen sitios que suministren productos básicos.
Hay que llevar ropa abrigada, pues el altiplano, ubicado entre 3.500 y 4.500 m. de altitud, presenta una temperatura promedio de 10º C máx. y -5º C mínima. Además durante la época estival, entre dic. y marzo aparece el típico fenómeno del invierno boliviano, que incluye nieve y granizo; agregando belleza a los ya sobrecogedores escenarios del altiplano chileno. Estas precipitaciones pueden cambiar la fisonomía de los caminos, por lo que es necesario informarse de las mejores rutas antes de emprender este viaje. El camino que conduce a la frontera con Bolivia, circunda los imponentes volcanes San Pedro y San Pablo, para luego bordear el volcán más pequeño Poruña. Una vez que se cruza esta cadena volcánica, se ingresa a la depresión donde están los salares.
El primero de ellos es el Salar de Ascotán. Este blanco y plano territorio es la mayor reserva de bórax del mundo y ha sido explotado desde 1900. Entre la blanca superficie hay lagunas donde habitan flamencos. Avanzando hacia el norte aparece el Salar de Carcote, con los altos volcanes Ollagüe y Aucanquilcha. Una vega cercana rompe la dureza del paisaje desértico. Casi 50 km. ascendentes está el complejo fronterizo Ollagüe. Hay Aduana, control agrícola y policía. Ascendiendo 9 km. se llega Amincha, la planta azufrera que recibe, por andarivel, el mineral desde la mina más alta del mundo, a 5.580 m. en el volcán Aucanquilcha.
Continuar camino desde Ollagüe hacia el norte, hay que sortear valles y portezuelos, entre volcanes activos, para llegar al Salar de Coposa. Una vez rodeado y cruzadas las pampas del río Huasco, se llega al Salar de Huasco. Éste parece un gran pantano, donde abundan gran variedad de aves.
El viaje finaliza al tomar el camino que conduce a Pica. Existe la alternativa, antes de dejar el altiplano, recorrer dos hermosos pueblos. Para ello, en vez de tomar el camino a Pica, seguir hacia el norte bordeando el río Collacagua. Por cerca de 125 km. se atraviesan portezuelos y vegas con bofedales, hasta llegar al poblado de Lirima. Fundado hace poco más de una década, su población aymara tiene una fuerte organización comunitaria. Es un pequeño poblado y para llegar a él hay que pasar una alta cuesta, para luego atravesar una extensa pampa con hermosos bofedales. Desde allí deshacer el camino y bajar a Pica y luego a Iquique.