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Inicio:
Ecología -
Reciclaje |
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Reciclaje del vidrio |
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El
reciclado de vidrio entraña beneficios sociales,
ambientales y económicos, ya que genera un
significativo ahorro energético.
Por
cada 3.000 botellas que se depositan en el iglú se
ahorran 130 kg de fuel,
debido a que el vidrio que se recicla funde a una
temperatura más baja. La energía requerida para
fundir la fórmula del vidrio, puede disminuir hasta
la mitad, dependiendo de la cantidad de vidrio que
se introduzca al horno. De hecho,
el
vidrio reciclado ahorra de un 25% a un 32% de la
energía utilizada para producir vidrio nuevo. |
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Si
hiciéramos una extrapolación de datos para trasladar el
ahorro energético a una situación doméstica podríamos
afirma que tan sólo con la energía que ahorra el
reciclaje de una botella sería posible mantener
encendida una bombilla de 100 vatios durante 4 horas.
Aunque el
ahorro energético que se logra es importante, no es el
único beneficio que produce la recogida selectiva de
estos envases y de este material y su reciclado para su
posterior reutilización. El ahorro de materias primas
que está logrando el progresivo aumento de las cifras de
recogida selectiva de vidrio evita la destrucción de
terrenos por extracción y contribuye así a la
preservación de los ecosistemas potencialmente afectados
por esta industria:
reciclando
3.000 botellas se ahorra una tonelada de materias primas.
Utilizar vidrio reciclado supone usar menos recursos
naturales, como la arena sílica, que debe extraerse de
las minas en un proceso que, además, requiere un elevado
consumo energético.
Asimismo,
estas prácticas reducen la contaminación de los suelos,
ya que
no se puede
obviar que 3.000 botellas depositadas en los
contenedores de recogida selectiva equivalen a 1.000
kilos menos de basura.
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Algo similar
se puede decir de la incidencia del reciclado en la
polución y la conservación de la calidad del agua. La
contaminación del aire disminuye significativamente al
reducir la quema de combustible y el consumo de agua
disminuye a la mitad.
Si durante
la fabricación de vidrio utilizáramos la mitad del
material reciclado y la otra mitad de materia prima, se
ahorraría el 50 por ciento del agua que normalmente se
utiliza y bajaría en un 20% la contaminación del aire.
Estas
características y las indudables ventajas
socioeconómicas, y por supuesto ambientales, que
conlleva el reciclado han facilitado una creciente
sensibilización social en relación con esta cuestión,
aunque las cifras de recogida de envases usados todavía
están lejos de alcanzar las que registran otros países
de nuestro entorno.
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La industria
vidriera española utilizó en 2001 como materia prima
para la fabricación de nuevos envases 1.602,2 millones
de botellas y tarros de vidrio provenientes del
reciclado de estos envases. Del total de envases
introducidos en los hornos vidrieros, cerca del 70%
-alrededor de 1.094 millones- procedió de los envases de
vidrio que los ciudadanos depositaron durante el pasado
año en los contenedores específicos. Los 509 millones de
envases restantes provinieron de grandes áreas de
aportación o plantas de envasado.
Es
muy importante depositar en los contenedores los envases
limpios de tapas, plásticos, papeles, pegatinas y demás
impurezas. |
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Qué le
pasa al vidrio desde que cae en el contenedor |
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Reciclar vidrio no es más que convertir los envases
usados en otros nuevos. Así de simple. Pero, para
conseguirlo, se lleva a cabo un complejo proceso que
sería más sencillo si todos pusiéramos algo de nuestra
parte.
Todo empieza cuando dejamos en
los contenedores los envases. Un camión los recoge y los
lleva a la planta de tratamiento. Para saber qué ocurre
allí, hemos visitado la planta que la empresa Santa
Olalla e Hijos tiene en el pueblo de Quer, en
Guadalajara.
Óscar Santa Olalla, jefe de
producción de la planta, nos mostró cada paso. Lo
primero que se hace con el vidrio es pesarlo y
almacenarlo según del tipo que sea (el blanco por un
lado, el verde por otro, el marrón por otro más). Pero
no siempre es tan fácil. Eso cuando puede hacerse sin
mayor dificultad, porque ha sido separado en origen o
porque se ha recogido expresamente el vidrio de un solo
color. “En el vidrio doméstico llega todo junto”,
explica Santa Olalla. Eso significa que hay que
separarlo dentro de la planta.
Cuando ya está almacenado, en
el exterior del edificio, “se carga con una pala para
depositarlo en su depósito correspondiente”. Allí, unas
cintas pesadoras lo vuelven a pesar y lo dejan sobre
otra cinta, que ya es la que introduce el vidrio en la
planta de tratamiento.
Es entonces cuando se produce
la primera de las limpiezas. “Cuando entra el vidrio, se
realiza la primera extracción de impurezas. Con un
electroimán se quitan los materiales férricos (los de
hierro)”, aclara el jefe de producción.
La cinta que lo ha introducido
en la planta llega a manos de los operarios que, de
forma manual, extraen todo aquello que no es de vidrio.
Aquí surgen las primeras curiosidades y la certeza de
que nuestra actitud recicladora no es todavía la más
correcta.
“Encontramos de todo”, asegura
José María Molina, encargado de esta selección manual.
“Lo más habitual es toparnos con animales muertos, sobre
todo perros y gatos, pero también muchas tapas de
plástico y numerosísimas carteras. Es increíble la de
carteras que se roban en Madrid”, añade el operario.
Después, el vidrio sigue con su
peregrinaje por la planta sobre la cinta transportadora,
que lo lleva a la separadora por tamaños. Los tamaños en
que se dividen las fracciones de vidrio son las
siguientes: hasta de seis milímetros, de seis a 15, y de
15 a 50.
Los pedazos de vidrio, ya
separados por tamaños, siguen su camino hasta una
máquina que los limpia de papeles, pegatinas, piedras,
plásticos... “Esto se hace para tener más calidad”,
especifica Óscar Santa Olalla. “Cuando está limpio, lo
volvemos a juntar, y llega hasta otra máquina que lo
separa por colores”.
¿Y cómo se separa por colores?
“Gracias a una cámara programada para diferenciar el
rango cromático de cada trozo de vidrio”, aclara Santa
Olalla. Una vez separado por colores, cada tipo de
vidrio es enviado, también por cintas transportadoras,
hasta su depósito, donde aguarda hasta ser enviado a las
fábricas que convertirán este vidrio limpio en nuevos
envases. Ahí acaba el proceso en la planta.
Los
enormes beneficios de reciclar vidrio
El 100% del vidrio se reutiliza
para crear nuevos envases. Pero no es éste el único
motivo para que depositemos los envases inservibles en
los contenedores. Reciclar vidrio supone un enorme
ahorro de energía: por cada 3.000 botellas se ahorran
130 kg. de fuel.
También se produce un enorme
ahorro de materias primas (hasta una tonelada de ellas),
se reducen el volumen de los vertederos, la
contaminación el aire (se quema un 20% menos de
combustibles), y la contaminación del agua hasta un 50%
y se evita el problema de los vertidos incontrolados,
según información de Ecovidrio, una sociedad sin ánimo
de lucro creada para gestionar la recogida selectiva y
el reciclado de los residuos de envases de vidrio.
Según asegura esta
asociación(que cuenta con una completa página web,
www.ecovidrio.es), cuando dificultamos el reciclado de
vidrio favorecemos la proliferación de vertederos
ilegales y se desaprovechan el 7% de los residuos que
diariamente producimos y que, como hemos visto, pueden
ser vueltos a utilizar. Así contribuiremos a no agotar
los recursos de nuestro planeta y a que no se convierta
en un inmenso basurero. ¿Son razones de peso para
reciclar, o no?
Además
NUEVO VIDRIO. Cuando termina
todo el proceso en la planta de tratamiento, el vidrio
es llevado a las fábricas. Allí, el vidrio se funde a
unos 800 grados, hasta que se hace líquido. Una vez
hecho, ese líquido se utiliza para hacer nuevos envases,
con la misma calidad y las mismas características que el
envase original.
PROBLEMAS. Los mayores
problemas con que se encuentran en las plantas de
tratamiento, según nos ha explicado Óscar Santa Olalla,
son el barro cocido (el de las cuajadas, los botijos y
las tejas), las cerámicas y el vidrio fluorado (material
de muchas vajillas “como de desayuno”). El problema está
en que, aunque son materiales que se funden lo hacen a
más temperatura que el vidrio, y eso es un verdadero
problema para hacer un vidrio de calidad.
QUÉ PODEMOS HACER. Por todo lo explicado, es muy
importante depositar en los contenedores los envases
limpios de tapas, plásticos, papeles, pegatinas y demás
impurezas.
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