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No hay mal que por bien
no venga
Año
2070. Es verano en el Ártico y en su superficie ya no
queda hielo. Esta es la previsión de los científicos. El
deshielo del Polo Norte se ha acelerado en las últimas
décadas de manera vertiginosa. Desde finales de los 70
ha perdido un 20% de superficie helada. En el último
año, una extensión equivalente a la de un país como
España.
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El calentamiento global parece que no tener vuelta
atrás. Las emisiones de dióxido de carbono a la
atmósfera han hecho que la temperatura media del año
pasado aumentase en dos grados y medio más, y las
previsiones para 2006 no son mejores. Según datos de
la NASA, que mide de manera periódica la extensión
de hielo del Polo Norte, cada año las cifras marcan
nuevos récord. Los científicos tratan de explicar la
disminución helada del Ártico. El hielo del Polo
Norte no es una superficie uniforme sino que se
forma en invierno y en verano se pierde una parte
debido al alza de las temperaturas debidas a esa
época. Sin embargo, este proceso natural se ha
acelerado y se ha entrado en una espiral: aumenta la
temperatura global, se funde el hielo y deja paso a
mayor cantidad de agua del mar. Un agua negra que no
refleja la radiación que la nieve sí hacía, así el
Ártico absorbe más calor, aumenta más la temperatura
de la zona y se funde más hielo.
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Este hecho hace que la
corriente marina del Golfo llegue también con más
temperatura y que la extensión helada disminuya aún más.
Las ciudades cercanas al
Polo Norte también están sufriendo cambios en su clima.
En lugares como las islas Svalbard, cada vez nieva menos
y la lluvia se ha convertido en un fenómeno frecuente.
La pérdida de hielo en el
Polo Norte tendrá enorme implicaciones en el cambio del
clima mundial, pero los mares no aumentarán su nivel,
como un vaso lleno de hielo no se desborda cuando se
convierte en agua. Los expertos explican que el Polo
Norte está flotando y ocupa el mismo volumen que si
fuera líquido. La subida de los niveles del mar vendrá
por otros efectos: el deshielo de tierras heladas como
Groenlandia o la Antártida; o a que el aumento de
temperaturas haga que el agua se expanda y, por tanto,
ocupe más volumen. Y ambos peligros son reales. La Antártida pierde 152 kilómetros cúbicos de agua cada año
y Groenlandia, en los últimos cinco años ha vertido al
mar 150 kilómetros cúbicos de agua al año.
El océano aumentaría siete
metros si Groenlandia se deshelase por completo.
El calentamiento global y
la pérdida de hielo del Ártico van a traer algunas
consecuencias positivas para algunos. Como dice el
refrán, “no hay mal que por bien no venga”. Así, muchos
se frotan las manos ya que gracias al deshielo van a
aparecer nuevas rutas interoceánicas y nuevos
yacimientos de gas y petróleo hasta ahora inaccesibles
por los hielos perpetuos. Ciudades aisladas y menores,
como Hammerfest, conocida como la puerta del Polo,
aumentarán su población en 12.000 habitantes en diez
años e, incluso, llegará a los 20.000. Las perspectivas
de crecimiento de este pequeño pueblo son espectaculares
debido a las rutas marítimas que se están abriendo y por
las que pasarán miles de barcos cada año. Los expertos
explican que las nuevas rutas permitirán ahorrar el 40%
del tiempo del viaje entre Europa y Asia si se cruza por
la costa siberiana. En 2080, esta ruta será navegable
durante casi 100 días. Hoy tan sólo lo es durante 20.
La fundición del hielo del
Polo Norte hará que aparezcan yacimientos de gas y
petróleo, que unido a los precios del barril brent,
harán que los gobiernos de la zona permitan la
perforación de lugares que hasta ahora estaban
protegidos por el manto blanco de la Naturaleza.
El Gobierno noruego ha
anunciado que la producción del Mar del Norte ha bajado
más de un 15% y hoy empresas como Statoil,
empresa estatal noruega de gas, son un gran negocio.
Statoil es la primera planta de gas licuado de
Europa y consiguió el permiso del Parlamento para
perforar el mar de Barents en el año 2002. Hoy,
compañías energéticas de todo el mundo, como la española
Iberdrola, compran millones de metros cúbicos de gas
cada año.
De nuevo la Naturaleza
será la que pierda. Miles de especies polares
desaparecerán y el medio ambiente seguirá deteriorándose
en aras de un “desarrollo” mal entendido.
Fuente: Ana Muñoz
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