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El país
suramericano importa 22 millones de metros cúbicos
diarios de gas, pero desde 2004 el suministro ha
sufrido periódicos recortes debido al aumento de la
demanda interna en el vecino país y la falta de
inversiones para explorar y explotar nuevos
yacimientos. Esta semana, según fuentes del sector,
el flujo de gas argentino a Chile ha fluctuado entre
1,5 y 1,8 millones de metros cúbicos diarios, lo que
sólo permite mantener el suministro de la red
domiciliaria.
Las medidas restrictivas adoptadas significan que el
60 por ciento de los vehículos sin convertidor
catalítico y el 20 por ciento de los que tienen ese
dispositivo no pudieron circular ayer, lo que supuso
unos 320.000 automóviles menos en las calles, según
las autoridades.
La medida se adoptó después de que varias de las
estaciones de medición detectaran el miércoles un
nivel crítico , esto es, más de 200 y en algunos
casos más de 300 microgramos de partículas nocivas
por metro cúbico de aire.
La gobernadora regional, Adriana del Piano, precisó
que el funcionamiento de autobuses antiguos, el
mayor uso del petróleo por la industria y la
ausencia de lluvias ha aumentado la contaminación. |
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En lo que va del año se han registrado, además,
siete episodios de alerta ambiental preventiva. Del
Piano indicó que la lluvia es fundamental para
superar la situación.
Según la Dirección de Meteorología, el déficit de
lluvias hasta el momento en la capital chilena es de
63,4 por ciento y las probabilidades de que llueva
son bastante bajas.
La gobernadora recordó que se ha prohibido el uso de
leña en las calefacciones, mientras que se han
paralizado 514 fuentes fijas (industrias, calderas y
otras instalaciones) de emisiones.
Las autoridades también llamaron a la población a
evitar actividades físicas y deportivas exigentes y
recomendaron que los menores de cinco años,
ancianos, mujeres embarazadas y enfermos crónicos se
abstengan de transitar por lugares de alta
contaminación.
Enclavada en un valle rodeado de montañas, Santiago
de Chile es considerada una de las ciudades más
contaminadas de Latinoamérica, principalmente en la
época de otoño-invierno (marzo a septiembre), cuando
se produce un fenómeno de inversión térmica en la
zona. Ello significa que el aire es más helado a
baja altura, lo que hace que las partículas nocivas
se concentren a nivel del suelo, a lo que se agrega
la ausencia de vientos que las dispersen.
Fuente: EFE |