
La casa ecológica del futuro ahorrará un 80 % de agua y energía eléctrica, según un experto
La casa ecológica del futuro, construida con techos y placas solares y muros Trombe, ahorrará un 80 por ciento de agua y de energía eléctrica, con lo que contribuirá a aminorar su impacto en el medio ambiente, aseguró en una entrevista el arquitecto ecológico Iñaki Urquía.
Este ecoarquitecto navarro, que participa en los XI Encuentros Solares que se celebraran hasta mañana en el Parque de las Ciencias de Granada, señaló que en algunas zonas del Norte de España ya se han empezado a construir las primeras urbanizaciones ecológicas, "aunque para que lleguen a todas las ciudades harán falta treinta o cuarenta años más", precisó.
"No hacen falta más que unos sencillos y eficaces artificios creados hace décadas, pero en la actualidad están eclipsados por el auge del petróleo", criticó Urquía, quien pronunció en Granada una conferencia sobre el muro Trombe, en su opinión uno de los elementos para ahorrar energía "que hay que rescatar de las sombras para el bien del planeta".
El muro Trombe, -llamado así en honor a su diseñador, el ingeniero Félix Trombe-, consiste en una pared pintada de negro para absorber mejor la radiación solar que tiene delante un vidrio, de manera que los rayos de luz que chocan contra el muro generan calor que el cristal impide escapar y que ingresa a la casa por una abertura superior.
"Es efectivo si se aprovecha al máximo la radiación solar armándolo sobre muros orientados hacia el sur en el hemisferio norte, y hacia el norte en el hemisferio sur", precisó el ecoarquitecto, quien explicó que los materiales con los que se puede construir el muro pueden ser "elementos tan básicos" como hormigón, piedra o tierra.