El primer diseño de la bombilla incandescente
apareció hace más de un siglo y todavía se utilizan
en la mayoría de los hogares del mundo. Sin
embargo, hace treinta años que existe en el mercado
otra opción, la bombilla de bajo consumo. Estas
bombillas gastan un 80% menos de energía y duran
hasta 12 veces más, además ahorran dinero en la
factura eléctrica.
Seguro que piensas que cambiar una bombilla es un
gesto demasiado pequeño para combatir un problema
tan grande, pero sabías que:
Cada vez que utilizas una bombilla de bajo consumo
estás ahorrando la emisión de 20 kg de CO2 a la
atmósfera al año. La sustitución de las
bombillas incandescentes en la Unión Europea
ahorraría al menos, 20 millones de toneladas de CO2
al año, lo que equivaldría a cerrar 25 centrales
que utilizan energía sucia.
Únete a la
Revolución Renovable. Te proponemos los
siguientes pasos,
1-
Sustituye en tu casa todas las bombillas
incandescentes por bombillas de bajo consumo.
2- Anima a tus amigos, compañeros, vecinos,
etc a que lo hagan también.
3- Ciberactúa, pide a los parlamentarios
europeos que prohíban las bombillas incandescentes.
4- Empieza por cambiar las pequeñas cosas.
Aquí encontrarás cómo.