EEUU abre puertas al sector español de energía renovable
Empresas como Iberdrola, Acciona o Abengoa, líderes globales en el negocio verde, esperan los planes de Obama, en uno de los mercados con mayor potencial del mundo.
Con la que está cayendo en el panorama económico mundial, la llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos es, a priori, una excelente noticia para el sector de las energías renovables, en el que las empresas españolas son líderes mundiales.
Obama hizo de las energías limpias una de las grandes apuestas de su campaña electoral, como respuesta a la dependencia energética de Estados Unidos. Durante la campaña, prometió, por ejemplo, que el 25% de la electricidad generada en EEUU tendrá origen renovable en el año 2025. Actualmente, a pesar del boom experimentado en los últimos dos años (el país ha llegado tarde a este sector, pero con fuerza), apenas es del 2,5%.
En uno de sus últimos discursos antes de tomar posesión, pronunciado en una planta de montaje de componentes para generadores eólicos en Ohio, Obama citó a España, junto a Japón y Alemania, como ejemplo de inversión en estas fuentes. "Nos están adelantando, están preparados para convertirse en líderes en estos nuevos sectores", dijo el nuevo presidente.
En su opinión, estos países han propiciado "inversiones valientes, que están devolviendo puestos de trabajo de calidad, con buenos sueldos, empleos que no van a ir a parar a otros países".
Obama confía en que este sector cree tres millones de empleos, todo un bálsamo cuando a la vuelta de la esquina amenaza una tasa de paro del 10% (algo inaudito en décadas), como consecuencia de la galopante crisis que afecta a sectores como la automoción.
España es líder mundial en potencia fotovoltaica instalada. La de Ohio no fue la primera visita del ex senador por Illinois a una fábrica de este tipo: en la precampaña, el entonces candidato visitó la planta del fabricante español de aerogeneradores Gamesa en Pensilvania y llegó a estampar su firma en una de las aspas que allí se fabrican.
La oportunidad está ahí. Por primera vez en mucho tiempo, España no llega tarde a una revolución tecnológica. Es líder mundial en potencia fotovoltaica instalada, según estimaciones preliminares de 2008, y el año anterior fue el tercer país por generación eólica. En esta fuente, dos empresas nacionales (Iberdrola y Acciona) están entre los cinco principales operadores por megavatios (MW) instalados. Gamesa, participada por Iberdrola y que fue pionera en la entrada en EEUU, es uno de los tres primeros fabricantes de aerogeneradores del mundo, en un mercado en el que Acciona también tiene una posición relevante. Y la sevillana Abengoa está entre los principales productores de biocarburantes en EEUU.
A la espera
"Todo el sector está a la expectativa", resume José Luis Briceño, director del Departamento de Industria y Tecnología de la Oficina Comercial de España en Chicago. Briceño cuenta con orgullo cómo mantuvo contactos con el equipo de Obama durante la campaña para mostrarle el potencial español en este sector. Este español lleva nueve años asesorando a empresas nacionales que quieren entrar en el sector renovable estadounidense, siempre desde la capital de Illinois. Como cabecera del Medio Oeste, la ciudad del viento (cuna de Obama) es el puntal de una de las zonas con mayor potencial eólico del país y está convirtiéndose en cuartel general de muchas empresas europeas dedicadas al negocio verde, como Acciona.
Pese al azote de la crisis económica y, sobre todo, financiera, Briceño confía en que la apuesta del nuevo presidente no quede sepultada por la crisis y las estrecheces presupuestarias. Con los retos que tiene por delante Obama y con el precio del petróleo en caída libre, otros no lo tienen tan claro.
"Ahora hay que poner el dinero donde estaban las palabras", dice Keith Hays, de la consultora especializada Emerging Energy, que advierte de que la explosión del mercado eólico estadounidense en 2008 (fue el país que más megavatios instaló, con 7.000) se ha parado en seco este año. La razón es el cierre del grifo del crédito de grandes financiadores como JP Morgan, GE Finance o Wells Fargo, que (como en el resto de los países) está golpeando a un sector muy intensivo en capital.
El momento es crítico. Aunque en EEUU hay algún operador eólico fuerte (FPL, pretendida en su día por Iberdrola), faltan agentes con conocimiento suficiente del mercado, precisamente lo que les sobra a las empresas españolas. "Quizá podrían ser algo más agresivas; aunque están bien posicionadas, deberían aprovechar la baza de la experiencia, porque los americanos reaccionan siempre rápido", advierte Briceño.
Cheque fiscal para las productoras de electricidad verde
El marco regulatorio de las energías renovables en Estados Unidos es uno de los principales retos a los que se tendrá que enfrentar Obama en su legislatura. Por ahora, la energía limpia es más cara que la convencional y para que el consumidor estadounidense opte por ella deberá situarse a un precio competitivo.
El país más liberal del mundo ha planteado como propuesta dar desgravaciones a las empresas que produzcan energía verde, algo que no convence a las extranjeras, que, al no pagar impuestos en el país, no podrían recuperar el dinero invertido. El gabinete de Obama está barajando un cheque fiscal, que devolviera el dinero a las empresas que no declaren en los Estados Unidos.
Fuente: publico.es