
La desertización del planeta crece
En los últimos años la degradación del ambiente mundial se ha llevado a cabo a un ritmo alarmante, dejando graves repercusiones sociales y económicas a nivel global. De allí que sea "urgente" la aplicación de medidas que integren el tema ambiental con las estrategias de desarrollo.
De tal magnitud ha sido la agudización del problema de la sequía y la desertificación, que desde el año 1994, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, decretó el 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
En este momento la desertización está afectando a más de 110 países y se están perdiendo 6 millones de hectáreas de tierra productiva al año, por lo que el problema se ha agudizado y llegó el momento en el que hay que tomar medidas para impedir que nuestras masas de bosques y vegetación se pierdan y en su lugar tengamos extensos desiertos.
En muchas naciones los gobiernos han sido incapaces de detener esta ola de sequía y de desertización, y no han adoptado un conjunto de medidas que permitan conservar los bosques y masas vegetales, haciendo un uso racional de los recursos.
Julio César Centeno, experto forestal y director ejecutivo del Instituto Forestal Latinoamericano, alertó en un informe realizado en el año 2005, que desde la década de los años 60 -cuando se inició la explotación de nuestros bosques- ha quedado en evidencia la "incapacidad del Estado venezolano para ordenar y controlar la actividad maderera. La corrupción, la avaricia y la irresponsabilidad permitieron que estos bosques fueran sistemáticamente saqueados para enriquecer a una minoría".