| Los
ordenadores profesionales tienen una vida media que
oscila entre los dos y los tres años. Pasado ese
tiempo, las empresas tienden a deshacerse de ellos.
Hay problemas con las fuentes de alimentación,
fallos en el disco duro o prestaciones que se han
quedado claramente cortas. En el hogar las cifras no
son las mismas, pero también renovamos los equipos a
los pocos años de estrenarlos. |
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FABRICADA CON
MAÍZ. El interior es similar al de cualquier
otra impresora pero la carcasa está fabricada
con maíz en vez de plástico. Cuando la
impresora llega al final de su vida el
interior se recicla y el exterior puede
desecharse sin miedo. HP
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El ordenador de esta
página, sin embargo, está fabricado para vivir más.
Cinco años. No se trata de ahorrar dinero en las cuentas
de la empresa —que también— sino de exprimir al máximo
los componentes. Sí, evidentemente le afectará el paso
del tiempo, será más lento que las máquinas que veremos
en dos años, pero está fabricado con una robustez
especial que ahorra visitas al técnico, fallos
mecánicos, roturas. Es un ordenador que contribuye a
reducir la gran cantidad de basura electrónica que
generamos sobre todo en occidente.
| Lo ha fabricado HP y
se llama RP5700. Es el equipo más ecológico de la
compañía y uno de los primeros equipos en alcanzar la
certificación EAPT Gold, la más alta que otorga la
herramienta de asesoría de impacto ambiental de
productos electrónicos, una aplicación del Consejo de
Electrónica Verde, organización sin ánimo de lucro
destinada a minimizar el impacto ecológico de la
informática y la electrónica. Es también uno de los
protagonistas de este SIMO y lo es porque esta feria
viene más verde que nunca, con productos que presumen de
materiales reciclados y consumos eléctricos respetuosos
con el medio ambiente. Y es que la mayor feria española
de tecnología —segunda de Europa— no se queda al margen
del cambio climático. |
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El RP5700 no es el
único equipo ecológico que HP se ha traído al SIMO. En
el stand, de 700 metros cuadrados, compartirá
protagonismo con servidores pensados para funcionar con
un 30% menos de energía y una impresora con alma
metálica, pero con una carcasa biodegradable fabricada
con maíz. Todo el expositor, de hecho, es un tributo a
la protección del medio ambiente. Está fabricado en un
95% con materiales reciclados y reciclables, así que al
finalizar la feria, la compañía podrá presumir de no
haber dejado apenas huella en el medio ambiente.
A pocos metros de HP, Toshiba —Pabellón 1 Stand C301—
también se suma al reto. Presenta este año una impresora
de etiquetas capaz de aprovechar las dos caras del
papel. Una idea simple, pero con la que se consigue
reducir el consumo de papel hasta en un 45% y duplicar
la vida útil de los cabezales.
Aunque, la fiebre
ecológica ha llegado al mundo de la informática no tanto
por la presión de los consumidores como por la
regulación del sector. Desde mediados del año pasado
está en vigor la nueva Ley europea de tratamiento de
residuos electrónicos y las nuevas directrices para la
fabricación de productos informáticos, que exige a los
fabricantes que descarten el uso de plomo en las
soldaduras, por ejemplo. Los equipos que llegan estos
días al mercado ya han sido fabricados según estas
nuevas normas que también regulan el reciclado en todos
los países de la unión.
Esto no impide que
algunos fabricantes decidan ir un poco más allá y
fabricar algún producto que destaque por su especial
cuidado del medio ambiente. Lenovo —Pabellón 1 Stand
C306—, por ejemplo, llega a esta edición de SIMO con el
ThinkCentre A61e, un equipo fabricado en un 90% con
materiales reciclados o reciclables que consume el 50%
de la energía habitual de un PC y que puede alimentarse,
incluso, por placas solares.
El consumo energético de los equipos se ha convertido en
una característica clave, sobre todo en los servidores,
que normalmente se agrupan en granjas donde el calor
excesivo obliga a instalar también potentes sistemas de
refrigeración. La subida del precio del petróleo obliga
a las compañías a buscar equipos cada vez más frescos y
que consuman menos electricidad.
SIMO DE
DIEZ PISTAS. En pleno
proceso de transformación, los organizadores se
encuentran con una feria que ha reducido el número de
expositores frente a anteriores ediciones, pero que,
aseguran, es rentable y no ha sucumbido a la crisis del
sector, como otras citas europeas.
Para mantener el atractivo, la feria madrileña celebra
hasta diez eventos paralelos especializados en
diferentes sectores.
Repiten algunas de las
citas del pasado año, como Vivero, un espacio para que
las jóvenes empresas de I+D acudan a la feria sin
necesidad de realizar un desembolso importante, E-Life,
una feria paralela orientada al consumidor y el ocio
electrónico, el Salón de la Documentación o Call CRM, el
salón internacional del Call Center.
Se unen nuevas como Ficod, un foro internacional de
contenidos digitales organizado por el Ministerio de
Industria, Turismo y Comercio o el primer congreso
nacional de policía tecnológica, promovido por la BSA —Business
Software Alliance, el organismo que vela por las
empresas de Software víctimas de la piratería— . La
protección de derechos de autor será un tema recurrente
en un SIMO que llega mientras se debate la nueva Ley de
Propiedad Intelectual y el controvertido canon.
El sabor internacional lo pondrán los casi 50
expositores extranjeros que acudirán a SIMO, y
Dinamarca, un país que llega a la cita madrileña
dispuesto a seducir a los jóvenes talentos españoles con
salidas profesionales. |