
Chistes de ancianos de semanas anteriores:
Feliz Año Nuevo
Un matrimonio ya anciano, estaba durmiendo tranquilamente cuando el viejo a las tres de la mañana empieza a gritar:
- Feliz año nuevo!!! Feliz año nuevo!!!
- Eh! Viejo, despiertate! Estas soñando! Si estamos en Mayo!
El viejo sigue...
- Feliz año nuevo!!! Feliz año nuevo!!!
La mujer le pone la dentadura postiza,
- Felisa me muero!!! Felisa me muero!!!
En camas separadas
Una abuelita de 98 años y un abuelito de 115 visitan al doctor:
- ¿Entonces... nosotros no podemos hacer el amor?
- No mi señora, si ustedes lo hacen se pueden morir. Es mejor que duerman en cuartos sepa rados.
A media noche, le tocan a la puerta del cuarto del viejito.
- ¿Quién es?
- Una viejita suicida.
La fortuna de los mayores de 60
Plata en los cabellos.
Oro en los dientes.
Piedras en los riñones.
Azúcar en la sangre
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Y una fuente inagotable de Gas Natural.
La viejita y el gigolo
Un joven, guapo, con un cuerpazo, estaba desempleado y decide prostituirse y pone en la puerta de su casa un letrero que con letras grandes decia:
CAMA: 1000
CATRE: 500
SUELO: 250
En eso pasa una viejita y se queda mirando muy atentamente el letrero.
Se va a su casa, rompe el cochinito, cuenta su dinero y se va al prostíbulo.
Al ver al joven, le extiende las monedas que lleva en la mano. El muchacho detenidamente la observa y cuenta el dinero: 1000.
El joven mira a la viejita picarona y le dice:
- ¡¡LO QUIERE EN LA CAMA!!
A lo que la viejita sonriendo con malicia le responde:
- No mijito, ¡¡¡LO QUIERO CUATRO VECES EN EL SUELO!!!
Una pomada muy efectiva
Un viejito quería hacer el amor, y se va a buscar a una prostituta para complacerse.
En el momento importante al viejo no se le paraba, así que en toda su desesperación le dice a la prostituta que lo espere un momento y se va al baño del motel. En la oscuridad busca en el botiquín algo que le pueda solucionar el problema y encuentra una pequeña pomada. Se la aplica en la cuestión y siente que le devuelve el vigor juvenil.
El viejo vuelve a la cama y le hace el amor a la prostituta, quien a su vez queda sorprendida con el vigor del viejo. Una vez terminado todo, al viejo le entra curiosidad de saber que era lo que se había echado. Se levanta, va al baño, enciende la luz y busca la pomadita mágica que decía:
"POMADA PARA CALLOS: ¡endurece, seca, se pudre y se cae!"